EL MALABARISMO DE UN TRIBUNAL QUE NO LO ES
30 marzo 2010
Puede que hayan sacado la serpiente del lago Ness en primavera, la Semana Santa es un reto rellenar los diarios, pero los rumores que apuntan a una sentencia del Tribunal Constitucional sobre el recurso presentado contra el Estatut de Cataluña parecen solventes. Según éstas fuentes, los magistrados optan por dar una de cal y otra de arena sin pronunciarse claramente sobre la constitucionalidad del texto aprobado por las Cortes, el parlamento de Cataluña y los propios catalanes en un referéndum.
Tras años de controversia, el Tribunal Constitucional reproduce al pié de la letra el malabarismo de los constituyentes en el título octavo de la Constitución. Mejor no meneallo. La falta de opciones claras sobre puntos básicos no obedece a ignorancia, sino al hecho innegable de que para alcanzar un consenso mínimo hay que recurrir a interpretaciones rocambolescas dificiles de leer desde un enfoque técnicojurídico. Por lo tanto, continuidad del cajón de sastre donde caben velocidades distintas de diferentes trajes autonómicos.
Esta reedición sin corregir de la Constitución de 1978, tres décadas después de su elaboración, agravará la batalla por la traducción concreta de los términos ambiguos que los mismos magistrados van a subrayar en el Estatut. Si soberano, como decía Hobbes, es quien decide sobre el significado de los palabras, la pugna está servida nada más se haga pública la decisión del Tribunal Constitucional. Una definición sin ambigüedades del modelo autonómico de Estado seguirá siendo una asignatura pendiente desde la transición.
El Tribunal Constitucional no cumple su función porque no lo es. Es un tribunal de iure que no de facto. No puede serlo dado que es controlado por los grandes partidos. La definición del Tribunal de Garantías Constitucionales de la II República por Osorio y Gallardo en 1931, unos señores salidos de los casinos políticos para ser Jueces de Jueces, de Gobernantes y de Legisladores, se queda bastante estrecha al comprobar la actual involución democrática de los partidos. Si hoy el acuerdo del PSOE con el PP es primo hermano de la cuadratura del círculo a sus respectivos magistrados no les queda más que el ejercicio del malabarismo
LA ALTERNATIVA DE BABEL
25 marzo 2010
Si en la II República los conservadores se agrupaban en la Confederación Española de Derechas autónomas, la CEDA, ahora parecen agruparse en una Confederación Española de Líderes autónomos. Sólo así se puede comprender que Mayor Oreja diagnostique el doble juego de los socialistas con los etarras, Esperanza Aguirre descalifique a los andaluces con su pita, pita, pita, Basagoiti apoye a Patxi López, Feijóo defienda la fusión de las Cajas gallegas y Jaume Matas acuda al juzgado como miembro del Partido Popular.
Estamos ante la Torre de Babel. Cada uno habla su propio lenguaje, nadie escucha y todos contra uno y uno contra todos. Hasta tal punto que cabe preguntarse si este coro está realmente interesado en que Rajoy gane unas elecciones que las tendría ganadas si no fuese por estas palabras búmeran contra el PP. Tan obvio como que nada ayuda más a Zapatero que las fantasías pornopolíticas de Mayor Oreja es que nada perjudica más a Javier Arenas que las metáforas gallináceas de Esperanza Aguirre.
Subyace en los habitantes de esta Torre de Babel una profunda divergencia ideológica apenas soterrada por el común denominador de la política neoliberal a aplicar en la crisis económica. Aunque se expresa en un doble plano, alianzas y modelo territorial, obedece a la misma causa. Mientras que los primeros consideran a los nacionalistas catalanes y vascos como potenciales aliados de la España de las Autonomías, los segundos los descalifican como los principales enemigos de una España centralista. Para unos la división social es entre derechas e izquierdas; para otros, entre España y la AntiEspaña.
Si esta legislatura se agota y logra sortear las minas judiciales que se van colocando para que salte por los aires, Rajoy tendrá su adversario más importante en estos dirigentes de la derecha que en el propio Zapatero. Porque de no incapacitar cuanto antes sea posible a la Confederación Española de Líderes Autónomos le huele el culo a pólvora. No es únicamente una cuestión de liderazgo, que lo es, sino fundamentalmente político. Si espera que le den un cheque electoral en blanco, puede esperar sentado en Génova su tercera derrota en las urnas. Una Torre de Babel no puede ser nunca una alternativa de Gobierno.
HAGÁMONOS TODOS DE DERECHAS
15 marzo 2010
En un partido socialista tan gris y plano como el actual resulta reconfortante la intervención de González en el debate colateral al congreso de los socialistas sevillanos. Mientras los delegados se limitaban a aplaudir al saliente Chaves y al entrante Griñán Felipe planteó la necesidad de enfrentarse con los sindicatos a la hora de aplicar una política de ajuste. No hay que tener miedo, vino a decir a Ferraz, porque bajo su liderazgo su gobierno volvió a vencer por mayoría absoluta un semestre después de la última huelga general del 14 de diciembre de 1988 en la que paró hasta el aliento.
Quien como González lo tuvo claro, vuelve a ser claro. Si se quiere el poder,¿ para qué si no se está en política?, hay que abordar los cambios. Verbi gratia, abandono del marxismo, sí a la Otan , social-liberalismo e intentar arrinconar al PP en la extrema derecha para sustituirlo en sus funciones por un PSOE diestro. Si ésto se hizo en una fase alcista ¿ por qué no hacer lo mismo en plena recesión? Si el éxito socialista estuvo en gestionar el sistema a las maduras, mucho más necesario lo es es gestionarlo a las duras.
Viejo routier de la política profesional, uno de los dos mejores políticos de la España del siglo XX, sabe que la lucha de hoy gira en torno a quien va dirigir la política de ajuste duro que demandan todos los poderes económicos. O el Partido Popular o el PSOE. Aún sobra tiempo, si Zapatero abandona sus propios remilgos de monja el socialismo puede apropiarse de la política de derecha para impedir que el PP vuelva a la Moncloa. Es una apuesta arriesgada, señala, pero factible y por tanto viable. Si se hace así, una vez que los populares se hayan quedado sin su política económica, será mucho más fácil situarlos en la extrema derecha y reeditar nuevos triunfos electorales.
Aunque haga trampas dialécticas, nada tiene que ver el contexto socioeconómico de los gobiernos de González con el crack del capitalismo que enmarca el actual gobierno de Zapatero, cabe preguntarse que tiene que ver éste análisis con los intereses de los sectores populares que representa, malgre lui, el PSOE. Desde la lógica de mantenerse en el poder, la tesis de Felipe es racional ,desde la lógica de su base electoral, es irracional. Si ese hagámonos todos de derecha se impusiera sus consecuencias serían especialmente lesivas para la democracia porque equivaldría a dejarla afectada de una profunda cojera que la llevaría a su caida.
LA BRUNETE JUDICIAL
10 marzo 2010
Ya nadie pregunta quien manda la División Acorazada Brunete, ni lleva al día el escalafón del generalato o analiza a los coroneles. Ahora la interrogante es quien preside las salas del Tribunal Supremo, qué juez de la Audiencia Nacional lleva un sumario, cual es la relación de votos en el Tribunal Constitucional y en el Consejo General del Poder Judicial o la tendencia de los presidentes de Salas y Audiencias Territoriales. Los cuartos de banderas son despachos judiciales, los uniformes togas, los entorchados puñetas y los tanques autos de procesamiento. El generalato judicial ha reemplazado al generalato militar.
Como sucediera en los últimos tiempos del franquismo, donde el parlamento de papel sustituía a las Cortes, el parlamento leguleyo sustituye al Congreso de los Diputados y las batallas políticas más decisivas se libran desde escaños judiciales. Si vamos al Tribunal Constitucional veremos paralizada la votación sobre el Estatut de Cataluña, si nos dirigimos a la Audiencia Nacional observamos como el caso Gürtel y el caso Faisán enfrenta a sus magistrados y en el Consejo General del Poder Judicial recordamos las banderías de la Junta de Jefes de Estado Mayor antes de la muerte del dictador.
Quienes promueven actos, declaraciones, manifiestos en favor o en contra de éste o aquel juez sólo buscan tapar un sumario adverso y destapar otro favorable. Igual que bajo el franquismo se homenajeaba a los generales militares con una finalidad política, ahora se desacredita o elogia a los generales judiciales con una finalidad procesal. Sus promotores intercambian los papeles. Los que maldecían de Garzón le elogian, los que le alababan buscan procesarle. Unos quieren tapar el Faisán con Gürtel y otros destapar el Faisán tapando Gürtel. Los motivos expuestos no son los únicos ni los más decisivos. Ni la investigación de los crímenes franquistas, ni los fallos procesales.
Al igual que la guerra es la continuación de la política por otros medios, según Clausewitz, la justicia es hoy el principal campo de batalla política. Hasta tal punto que el único militar que es objeto de especial atención es quien como Trillo además de ser del Cuerpo Jurídico de la Armada es, sobre todo, general judicial. Si ganan los suyos reventarán el Faisán de Rubalcaba llevándose por delante a Zapatero a la vez que darán carpetazo a Gürtel; si pierden, Gürtel ralentizará el avance electoral de Rajoy en los sondeos a la vez que se impondrá la veda del Faisán. De momento es una guerra de posiciones y pertenece a la naturaleza bélica intentar pactar el silencio de los sumarios antes de pasar a la guerra de movimientos.
LA COLETILLA DE RUBALCABA
3 marzo 2010
Conviene siempre escuchar con atención cuanto diga Rubalcaba porque suele dar puntada hasta sin hilo. Desde la primera a la última frase. De lo contrario un hombre tan poliédrico, cuya peculiar figura prefigura su alma inquieta, corre el riesgo de ser mal interpretado. Es lo que ocurre estos días cuando su bien engrasada política de comunicación, hubiese sido un excelente director de El País, olvida mucho más de lo conveniente resaltar la oportuna coletilla con la que el ministro de Interior pone en guardia a sus hagiógrafos que le halagan por los indudables éxitos policiales en la lucha contra Eta: aún asolados, aislados y alisados pueden asesinar, secuestrar y extorsionar.
De sus palabras, en dos años han sido detenidos cinco jefes del aparato militar, se desprende la simultánea capacidad regenerativa de Eta. Es bastante probable que ya exista una sexta nueva jefatura y una séptima de reemplazo dada la eficacia de las Fuerzas de Seguridad del Estado. No es novedad la existencia de una cantera de terroristas, que saltan al terror en la medida que sus compañeros van cayendo, pero sí lo es el ritmo de relevos en la dirección. Así lo que teje Interior de día es destejido de noche por Eta.
Ni siquiera el dato sobre la juventud e inexperiencia de la nueva Eta, la surgida tras la última tregua, reduce las preocupaciones de Interior. Al contrario, las incrementa. Si bien es cierto que facilita su trabajo- infiltrarlos, darles carrete y aprehenderlos- no lo es menos que multiplica su peligrosidad. No es igual enfrentarse a veteranos, curtidos en el terror, que a una quinta del biberón, capaz por su insuficiente curriculum de las mayores barbaridades. Nada puede ser más inquietante que esta falta de profesionalidad.
Tampoco el debate interno que se desarrolla en la izquierda abertzale, subrayado por el propio Rubalcaba, va a ahorrar ni un segundo de trabajo a los responsables policiales. La experiencia indica que las discusiones precedentes han terminado con una acción terrorista ordenada por la autoridad competente, militar por supuesto. Quien espere que Eta sea el Grapo, puede esperar sentado porque la base social abertzale por muy distante que esté del terror nunca lo estará de los terroristas. Si a ello, sumamos la innegable perspectiva de Rajoy en la Moncloa, desde la transición todo cambio de gobierno ha sido saludado con pólvora por Eta, cobra todo su gravedad la coletilla de Rubalcaba.
LA INSOLIDARIDAD DE UNA CAMPAÑA SOLIDARIA
1 marzo 2010
No hay campaña publicitaria más falsa, capciosa e inmoral que la que bajo el reclamo de la más amplia solidaridad, estosololoarreglamosentretodos, desarrollan estos días los mayores bancos y empresas españolas bajo la dirección de lo que Neruda describiría como socialistas de culo dorado junto con abogados de multinacionales y economistas al servicio de la mano invisible del mercado que es la que se apropia siempre de las plusvalías. Javier Gómez Navarro, Miguel Roca y Antonio Garrigues junto con Guillermo de la Dehesa pueden despilfarrar cuatro millones de euros para convencernos a los restantes ciudadanos de que debemos de apretarnos el cinturón.
Virtudes públicas, vicios privados, es la premisa moral de las que parten sus promotores. Así mientras defienden la subida de los impuestos indirectos exigen, a la vez, la intangibilidad de las Sicav o demandan la rebaja de las pensiones de la mayoría de la sociedad al tiempo que blindan las suyas. Tampoco vacilan en exigir el abaratamiento del despido en tanto que se fijan sin pudor alguno indemnizaciones de oro. Simultáneamente, denuncian el gasto público, sobre todo si es social, tanto como claman por avales estatales, subvenciones y reducciones de cotizaciones empresariales.
Además del cinismo hay que añadir la perversidad que encierra una campaña que, bajo el atractivo eslogan estosololoarreglamosentretodos, aparece claramente orientada contra quienes cuestionan que una minoría de españoles, entre los que se encuentran tanto sus financiadores como sus organizadores, queden exemptos del pago de la crisis. En el colmo de la hipocresía se apropian de la teoría de la solidaridad, que niegan en su práctica acumulativa de capital diaria, para acusar indirectamente de insolidarios a los que propugnan que el coste de la crisis se distribuya entre todos los sectores sociales.
Asombra tanto desparpajo e inmoralidad en unos caballeros del dinero siempre elegantes por definición. No es que hayan perdido las buenas formas, ni mucho menos, sino que las ponen al servicio de la vieja estrategia gitana de vender la burra. Sólo el desprestigio creciente de una corroída casta política, tan paralizada en el gobierno como renqueante en la oposición, puede explicar que sin tapujos los culpables de una crisis financiera se dirijan a sus víctimas, la inmensa mayoría de la sociedad española, para venderles la socialización de los costes de sus aventuras. Ojalá el eslogan fuese cierto y pudiésemos arregarlo solo entre todos, porque entonces veríamos como sobran.
EL FAISÁN A CAMBIO DE GÜRTEL
26 febrero 2010
Estamos ante un nuevo intento do ut des de cromos judiciales. El caso Faisán a cambio del caso Gürtel. Como se entrecruzan en Garzón la carambola podría darles carpetazo. Así la corrupción de algunos del PP apoyada sobre la irresponsabilidad de algunos del PSOE saldrían limpias de polvo judicial y paja penal. Esa imagen , Trillo sostenido por Rubalcaba, recuerda la de Tayllerand sobre Fouché en la antesala de Luis XVIII descrita por Chateaubriand en ” Memorias de Ultratumba ” ahí va el vicio apoyado sobre el brazo del crimen.
No todos, ni en el PP, ni en el PSOE, están por la labor que se desarrolla en el corto recorrido que encadena al ministerio de Interior con la Audiencia Nacional, el Consejo General del Poder Judicial, el Tribunal Supremo y la sede genovesa del PP. Pese a que el intercambio de sumarios ahorraría los sudores de Gürtel a los populares antes de entrar en la Moncloa e, igualmente, liberaría de la reedición del final de González a los socialistas antes de salir de la Moncloa, son numerosos en ambos partidos quienes no renuncian a tirar de la manta porque creen que los dolores de sus sumarios se verían compensados por los goces de reventar los del contrario.
Pero el éxito de esta maniobra jurídico política depende, en última instancia, del telón del dinero. Si en los dos próximos meses Zapatero no empieza a aplicar un duro plan de ajuste ,el mercado dificilmente va a resistir la tentación de reventar el Faisán para poder acortar la duración de la actual legislatura. Para estos círculos poderosos es vital adoptar medidas impopulares que tienen que ser aplicadas cuanto antes y el PSOE debe correr el riesgo de enfrentarse a su electorado. Si es así, las escopetas que acechan al Faisán se quedarán sin balines judiciales y el intercambio de cromos se concretaría; de lo contrario que Dios coja confesado a Rubalcaba.
Mientras tanto se acumulan las querellas por prevaricación contra Garzón a la vez que que se intenta montar una prevaricación por todo lo alto en función de la razón de Estado que suele esonder siempre los intereses más espúreos.Así quienes le piden que investigue el Faisán a cambio de seguir en la judicatura y aquellos que necesitan que archive el Faisán pese a que pueda ser desjudicializado, podrían coincidir, si prospera esta maniobra, en el cierre del Faisán y Gürtel. Sea cual sea el desenlace, sus efectos políticos serán muy importantes. No en vano toda esta comedia puñetera desvela un inquietante déficit democrático justo cuando la crisis ecónomica más necesita un superavit.
EL” RESIGNAO” DE LA MONCLOA
25 febrero 2010
Solía contar Fernando Claudín, la mejor cabeza de la izquierda española en el siglo XX, que los jornaleros andaluces apodan el resignao al caballo que calienta la yegua y se retira antes de que la monte el semental. Ese es el papel, afirmaba, que el Partido Comunista hizo con el Partido Socialista durante la transición política y ese es el que se propone hacer el Partido Socialista con el Partido Popular en la transición económica. Es decir, el sacrificio propio en función de intereses ajenos. La lucha clandestina del PCE bajo el franquismo en beneficio de un entonces inexistente socialismo, el coste social del PSOE adicional a las medidas impopulares en beneficio electoral de la derecha.
No hay más que ver a los tres resignaos que Zapatero envía a la comisión parlamentaria sobre la crisis, que inaugura esta mañana sus trabajos, para deducir que lo que buscan es como camuflar su triste papel. Nacionalistas y populares, recién subidos al tren negociador, esperan que les sirvan preparada la yegua del recorte del Estado del Bienestar. Doblegados en Davos, se doblegarán en Madrid. En dos meses de reuniones dejarán de hablar como sementales los martes, jueves y sábados mientras cumplen resignadamente los lunes, miércoles y viernes.Toda la semana,resignaos full time.
Basta comparar las informaciones de los medios españoles sobre las manifestaciones de los sindicatos con la que proporcionan sus homólogos de la Unión Europea para ver como lo que aquí es visto como debilidad allí es valorado lo contrario. Unos son coherentes con sus enfoques neoliberales, otros desean aplicar la política de sus contrarios, todos necesitan presentar al movimiento sindical como un tigre de papel al que se puede ignorar. Es el preludio de la partitura de la rebaja de los derechos sociales.
Reprocharle al neoliberalismo que actúe como tal es absurdo. Están en su derecho, deber y obligación. Desde los mercados, partidos políticos o medios hacen lo que tienen que hacer. Igual ocurre con los sindicatos, aunque aún no han sacado todas sus armas. Cuando las saquen, la huelga general del 14-D contra González será una anécdota ante la que se viene gestando desde la genuflexión de Zapatero en Davos. Aquí todos los agentes cumplen su papel, menos el Gobierno que trata de vender la mercancía del resignao sin darse cuenta que la mayoría de su electorado la rechaza. Quizás el sindicalismo sea un tigre de papel, pero sus dientes son de acero. Ya lo dice el refrán, cuando las barbas del vecino griego veas pelar..
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LA DIMISIÓN DEL ” ALTER EGO” DE RUBALCABA
24 febrero 2010
Propuesto por el dedo del ministro de Interior como vocal del Consejo General del Poder Judicial, designado por el mismo índice como uno de los tres interlocutores del Gobierno en la última negociación con Eta e impuesto, por lo tanto, como pastor de los vocales progresistas, la dimisión de Gómez Benítez, auténtico alter ego de Rubalcaba, es una importante noticia que escapa del ámbito judicial al poner en cuestión la estructura de esta institución desde una motivación opaca. Porque argumentar que dimite en protesta del mercadeo existente entre asociaciones judiciales quien ha ocupado su puesto en función del mercadeo de los partidos es todo un contrasentido.
Si el Gobierno le acompañase en esta bofetada a sus compañeros, tanto conservadores como progresistas, cabría entender esta dimisión como el primer paso hacia una ruptura del status quo consensuado con el que viene funcionando el órgano de gobierno de los jueces desde hace un cuarto de siglo. Pero no se registra ningún movimiento que abone esta hipótesis y quien es apodado entre los vocales como el Sintel de Rubalcaba dimite en la más patética soledad. O todos los restantes miembros son mercaderes o su dimisión debe estar relacionada con sus otras actividades políticas.
Quizás su espantada tenga algo que ver con las actas de la negociación con Eta, levantadas por los etarras, en la que se le atribuyen referencias muy concretas al soplo policial como muestra de su buena voluntad negociadora. Si estos datos no desmentidos se confirmasen ante el juez instructor se entendería muy bien su decisión aunque no el telón de mierda que la envuelve. Quien llegó al Consejo General del Poder Judicial como pago por los servicios prestados al ministro de Interior, podría estar dimitiendo por haberlos prestado bastante mal. Imposible hacerlo peor.
De mantenerse en su labor de pastoreo de los vocales progresistas, tanto el Consejo General del Poder Judicial como el ministerio de Interior podrían correr el grave riesgo de multiplicar el escándalo políticojudicial que pudiera desprenderse del desarrollo de las investigaciones sobre el sumario del Faisán. No sería, si así fuese, la primera dimisión. Ya se produjo, poco después del inicio del soplo investigado, la de Víctor García Hidalgo, director general de Policía de entonces; aunque, tal vez, sería más preciso hablar de un cese. Ni tampoco la última porque el Faisán puede haber sido desplumado de un par de plumas, pero aún cuenta con muchas más que Rubalcaba debe desplumar. Puede que haya comenzado el desplume tras haber
aconsejado a su alter ego una oportuna dimisión envuelta en una polémica como cortina de humo.